En el día de ayer, tuvieron lugar dos acontecimientos excepcionales. Por un lado, la tan esperada sentencia definitiva en el juicio del 11-M, y por otro la aprobación en pleno de la Ley de Memoria Histórica.
Ayer por fín se enterró para siempre la metira y la manipulación con la que el PP intentó salvar su cuello, se ha demostrado de una manera clara y veraz quienes fueron los autores del atentado, así como sus instigadores y los que lo financiaron. La célula yihadista, el mundo radical islámico cargó lógicamente (que no razonablemente) contra el pueblo español, por el amparo y beneplácito de su gobierno a una invasion ilegal imperialista sobre Irak. Desgraciadamente tuvimos que pasar aquel triste momento de nuestra historia para darnos cuenta de la calaña de gobernantes que en esos momento teníamos en España y que aún hoy en día siguen sobrevolando como buitres el poder.
Desde aquí un recuerdo cálido y amoroso a todos aquellos hombres de bien que sin tener culpa de nada pagaron las pretensiones de unos pocos a los que nunca les afectó nada. Esperemos que la justicia repare lo máximo posible a esas personas.
En cuanto a la Ley de Memoria Histórica, hay mucho que decir, pero 70 años después ya era hora de que por fín, el gobierno reconociera los hechos, reconociera la culpabilidad y la ilegitimidad del golpe de estado, y reconociera las atrocidades cometidas por el bando vencedor (El Fascismo golpista) contra el pueblo armado defensor de su voluntad republicana.
Aunque sea tarde y a pocos les reconozca ya lo mucho que hicieron, sin duda esta ley , reconoce a aquellos que un dia dejaron sus vidas por defender (no sólo una concepción del mundo, no solo una concepción política, no sólo la dignidad y los valores humanos) la república, que tambien fueron verdaderos defensores de la democracia que de una manera u otra existe hoy en España, y que por lo tanto su éxito o su fracaso es tambien el nuestro.
En fin, hoy día de difuntos, podríamos decir que tras mucho reflexionar durante muchos años, puede ser que hoy por fín nuestros muertos descansen en paz.